REPOSO INVERNAL
Con la llegada del invierno y las bajadas de temperaturas los árboles y más concretamente los olivos se preparan para su llegada, ralentizando su crecimiento y disminuyendo el contenido de agua en los tejidos, que pasan a otros de reserva más protegidos como son las raices y el tronco. Las hojas y brotes pierden turgencia y se vuelven más sensibles a las heladas. Esta parada vegetativa se produce cuando las temperaturas medias son inferiores a 10ºC, y vuelven a vegetar cuando vuelven a ser superiores a esta temperatura, iniciando así la brotación. Durante el invierno, los olivos resisten temperaturas hasta -7ºC sin grandes daños, aunque no sobreviven con temperaturas de -12ºC. Los órganos más sensibles al frio, por este orden, son la madera, las yemas, los brotes, las hojas y las raices. Por otra parte, este frio es necesario para la fructuficación de las yemas del olivo, puesto que el olivo fructifica en brotes del año anterior y uno de los requisitos es que acumulen alrede...